Hoy nos toca hablar de esas pequeñas que tanto amamos y odiamos, que tanta dependencia nos genera, que nos pueden llevar desde la máxima euforia por nuestra carrera perfecta a la mayor de las rabietas por una lesión, porque claro, siempre les echamos la culpa a las pobres… Y en definitiva las que nos acompañan durante nuestro viaje como corredores, NUESTRAS ZAPATILLAS DE RUNNING .
Hoy en día el mercado nos ofrece una infinidad de modelos de zapatillas lo que hace que la búsqueda del modelo perfecto sea una tarea bastante mareante, y es fundamental tener algunas nociones básicas para elegir la adecuada ya que nuestras zapatillas desempeñan un papel fundamental en nuestra larga carrera de atleta, ya que una buena elección nos protegerá de muchas lesiones. Daremos una serie de pautas para facilitar la búsqueda de nuestra zapatilla perfecta.
Estado físico y peso: lo primero es saber tu propio peso y tener claro cuanto tiempo llevamos corriendo, a mayor peso e inexperiencia, mayor debe de ser la amortiguación y estabilidad de la zapatilla, ya que nuestro impacto contra el suelo será mayor (puede llegar a ser hasta tres veces nuestro peso corporal). Pesando menos podemos recurrir a zapatillas con algo menos de amortiguación y más flexibilidad.
Lesiones: hay zapatillas que pueden ayudar a mitigar el riesgo de alguna lesión, por ejemplo, para fascitis plantar, hay que buscar modelos que de apoyo en el arco. Para sobrecargas en gemelos y soleos, hay que fortalecer la zona y se buscará una zapatilla con drop (diferencia de talón y antepié) alto (10-12 mm), para problemas de tobillo o rodilla hay que buscar zapatillas estables…..
Tipo de pisada: el clásico eres pronador, supinador o neutro tiene su importancia. La pronación es la rotación interna del tobillo durante el ciclo de pisada, es un mecanismo natural del pie para adaptarse al terreno y absorber los impactos, pero hay gente que tiene una rotación excesiva (pronadoras) y pueden padecer molestias, haría falta en ese caso una zapatilla que controle ese movimiento excesivo, o bien una zapatilla neutra más una plantilla de podólogo (que os vea correr el podólogo por favor….)
Una pisada neutra sería una donde el ángulo de rotación del tobillo mantiene unos parámetros óptimos, vamos que tendría menos riesgo de lesión.
La última (y mucho más rara) sería la supinadora, o pronación escasa, solo un 5% de personas tienen esta pisada, y no, no son los que desgastan el talón o la zapatilla entera por fuera jeje. Los supinadores son más propensos a sufrir lesiones por mucho impacto, ya que la amortiguación natural de su pie sería deficiente en ellos. Usarían zapatillas Neutras (no hay zapatilla específica para supinador) amortiguada y flexible.
Para saber la pisada la única manera fiable es un estudio biomecánico en marcha.
Ritmo: llegamos a la parte divertida, ya que a mayor caña les demos, más ligeras vamos a querer nuestras zapatillas. Para ritmos más lentos de 4.30/km usaremos unas zapatillas de entrenamiento, robusta y amortiguada, para ritmos entre 4.30/km y 3.45/km buscamos unas zapatillas más ligeras y con algo menos de amortiguación, serían zapatillas mixtas. Para ritmos más rápidos de 3.45/km haremos uso de las preciosas voladoras, aunque hay que tener cabeza con ellas ya que son las más lesivas.
Lo ideal cuando vamos teniendo un nivel sería tener al menos dos, para usar unas u otras dependiendo del entrenamiento, ritmo y distancia de carrera, aunque si por alguna cuestión solo se va a tener una, se tiene que primar elegir la zapatilla que vaya mejor al ritmo de entrenamiento que al de competición. Ya que es el ritmo que más utilizaremos y tendremos menos riesgos de lesiones. Sobre cuando cambiarlas, las zapatillas de entrenamiento deberían cambiarse entre los 800-1000 kms, las mixtas a los 600, y las voladoras a los 300-400 kms, aunque influye mucho el peso que tengamos y nuestra biomecánica en su desgaste.
Cumpliendo estas directrices resumidas podremos disfrutar mejor y tener una vida más larga en nuestro amado deporte. Aunque, por supuesto, cada persona es un mundo y tendrá a su propia y amada compañera kilómetros y kilómetros.
Espero que os haya gustado esta breve pincelada, que os den unas directrices básicas para una mejor elección para cambiar de fieles compañeras, y sin más, A QUEMAR ZAPATILLA!!
By Luis Eduardo Sousa El Souki