El consumo de drogas en el deporte es una carrera que parece no tener meta, independientemente del nivel  deportivo. Incluido, aunque nos parezca mentira nuestro mundo de las carreras populares.

¿Que entiende el deportista popular por dopaje?¿Tema tabú del que todo el mundo habla transmitiendo en muchas ocasiones una información sesgada?

El ser humano, incapaz de aceptar libremente sus limitaciones físicas y mentales, siempre ha buscado formas mágicas para superar con el mínimo esfuerzo sus posibilidades naturales. En este empeño, se han utilizado diversos métodos alimenticios y medicamentosos, no siempre lícitos, precursores de lo que conocemos como doping.

Una sustancia dopante es aquella que hace mejorar el rendimiento físico modificando ciertos parámetros fisiológicos hasta límites imposibles de alcanzar por medio natural o propio, es nociva para la salud y está reconocida como tal, o al menos siendo investigada por expertos.

Pero, a pesar de lo que la gente cree, no te hacen correr más ni tener más fuerza por si solas. Dependiendo de la naturaleza de la sustancia utilizada, provocan un aumento artificial del rendimiento durante el cual, el deportista puede ser capaz de competir durante más tiempo, tolerar mayores cargas de entrenamiento o aguantar mejor el dolor. Pero, de forma silenciosa, van desestabilizando las funciones fisiológicas del organismo en detrimento de la salud, sobre todo a medio y largo plazo. Exponen al organismo a sobrepasar sus límites normales. Provocan problemas endocrinos, cardiovasculares y psíquicos. Y en muchos casos su consumo lleva a padecer cáncer. Causa un un deterioro físico, en muchos casos, irreversible.

Pocos deportistas, técnicos deportivos  o médicos que prescriben o facilitan prácticas dopantes comprenden la proporción entre riesgos y beneficios. Este riesgo para la salud se agrava si se tiene en cuenta que en dopaje se utiliza una combinación de sustancias y métodos en dosis muy distintas de las autorizadas para  tratamientos médicos testados. Los límites no se miden por marcas o cantidades, sino por parámetros fisiológicos. Los niveles hormonales y sanguíneos mantienen unos límites fisiológicos que nadie debe superar, salvo enfermedad.

El deportista recurre a estos métodos para estimularse o sedarse, aumentar su fuerza y masa muscular, su capacidad cardíaca, concentración, calmar fatiga, etc.

Deportistas amateurs sin experiencia, que comienzan , de repente son seducidos con cientos de productos unidos a promesas de  que “lo harían mejor”… y llegan por otra vía, menos alevosa en apariencia,  pero con las mismas consecuencias saludables y éticas que los élites.

POR QUÉ UN RIESGO PARA LA SALUD

  • Las sustancias que se usan para doparse, generalmente han sido desarrollados para pacientes con una patología definida y su consumo no es apto para personas sanas.
  • A esto se suma que, se suelen tomar en dosis significativamente mayores y con mayor frecuencia, que las que se prescriben para fines curativos, y a menudo en combinación con otras sustancias, desconociéndose los efectos y las posibles interacciones entre ellas.
  • Las sustancias que se venden como potenciadores del rendimiento son elaboradas en muchas ocasiones de forma ilegal, y por lo tanto, posiblemente contengan impurezas o aditivos que pueden causar serios problemas de salud o incluso, la muerte.
  • Los riesgos para la salud se incrementan cuando el uso de sustancias o métodos implica inyecciones, lo que aumenta el riesgo de infecciones.
  • El uso de cualquier sustancia también puede llevar a una adicción, psicológica y/o fisiológica.

Lamentablemente nuestra sociedad es víctima del consumo de todo tipo de drogas por su fácil acceso y que buscando una mejora, en realidad, sigilosamente, te destruyen… Y se pervierte el fin, sobre todo en categorías inferiores federadas o en populares, de deporte salud, divertimento y recreación.

¿PARA QUÉ?

¿Pretender superarse y ser el mejor a cualquier precio sin medir consecuencias? ¿Por qué?: ¿Presiones externas, temor al fracaso, ambición del éxito? ¿Quizá falta de afecto, autoestima o notoriedad? ¿Tienes claro dónde quieres llegar? ¿Qué quieres ganar?¿Qué factura quieres pagar por ello?…

Si no consigues la victoria, la meta que te has establecido ¿a quién defraudas? A TI MISMO.

Las marcas no pueden ser siempre mejores…. Al fin y al cabo somos los que somos….

¿POR QUÉ COMBATIRLO?

Deshumaniza el deporte. Elimina el sentimiento real de superación personal. Acostumbra a falsos sentimientos que a medio plazo derivan en un proceso de fracaso absoluto como consecuencia de la falta de aceptación y adaptación a la merma de rendimiento físico.

El uso de fármacos fuera de lo terapéutico hace que el deportista se convierta en sujeto de “estudio” potenciando a farmacéuticas y equipos de investigación, de cuyos méritos serían los pódiums y medallas gracias a recursos económicos y no a la constancia y esfuerzo. Todo ello sacrificando la salud del propio deportista.

¿Donde queda el compañerismo, deportividad, respeto, el esfuerzo compartido? Su práctica es contraria a la ética y a la lealtad deportiva y destruye todos los beneficio que se hallan logrado a través del deporte.

A veces, el deportista limpio, para estar en igualdad de condiciones, se podría sentir forzado a copiar este tipo de conductas para poder estar al mismo nivel, incluso abandonaría el entrenamiento por no alcanzar objetivos esperados.

Perdemos así el concepto de que el deporte está al servicio de las personas y no al revés. Pero en el contexto del dopaje, somos cuerpos convertidos en máquinas al servicio del deporte.

No existe competencia real, sino que se potencia el engaño. Para que el deporte sea competitivo, debe ser limpio, de lo contraría sólo sería un espectáculo de entretenimiento visual cercano a cualquier película de ficción.

Y ¿cuál es el ejemplo y la imagen que se transmite y el impacto sobre todo en niños y jóvenes que aspiran e emular las actitudes y hazañas de sus héroes deportivos?. La trampa se convierte en sustituto del esfuerzo, compromiso, dedicación y constancia. 

Quizá las principales víctimas del dopaje son los propios dopados, que seguramente cuando estén postrados en una cama de hospital, o arrastrando un sin fin de secuelas, cambiarían todas sus medallas, gloria y dinero por una pizca de salud.

¿Proporciona ventajas el uso de complementos de vitaminas y minerales?

Las vitaminas y minerales necesarias en el metabolismo energético de un deportista de competición se cubren en una dieta equilibrada, a no ser que exista una deficiencia específica, circunstancia que requerirá el uso de complementos vitamínicos y minerales para compensar dichas diferencias. Además, un exceso de vitaminas puede llegar a ser perjudicial:

Tú decides.

by Raquel Moreno Sánchez. “Queli”